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24 de julio de 2015
25

Sabía que sabrías cuando supiera el fin de todo
Sabías que percibiría el Apocalipsis
tus palabras sentenciares
tus últimas palabras
Cuando ya las paredes
dijeran, tristemente,
"ha concluido"
Sabía que no te haría falta
una de esas típicas y dolorosas frases
con que se despide a un muerto,
o que desintegran todo hasta la nada
Porque aunque no lo hicieras para disminuir pesares
simplemente no era necesario,
no es necesario
no lo fue
Porque las ondas de tu
respiración, que anulaban todo
llegaban hasta mi
quebrándome
Me quebraron y ya lo sabes
Lo hueles
Lo sientes
Las epopeyas también terminan, decías.
Cuánto miedo, disgusto,
ensordecimiento del alma,
soledad
Yo sabía que sabrías cuando supiera
el fin de todo
y ya llegó.
1 de mayo de 2015
Crónica azul opaco
Aquí oscuroaquí lejano
aquí rozando las raíces
en la puerta de nada
volver era un lujo,
un fenómeno elegante
cuando el punto de retorno
eran los brazos del milagro
milagro dorado, aromático,
primavera de ensueño
carmesí de horas repletas
de ruiseñores y cantos
ahora, en los aquí
después de los después
y de las olas de arena
toca la puerta el espectro
se abre un ciclón, te atrapa,
te revuelve
volver ahora es un caos
un desesperar de las mañanas
Porque llegó la noticia
junto al vuelo en aerostato
a tan atrasada altura de
la triste inexistencia
Al origen, al punto cero,
a la raíz insípida,
al borrón vergonzoso de
recuerdos líquidos
Y es que no hay punto medio
entre la nada y la nada,
entre abismo y abismo
ambos abismos sin vuelo compartido
23 de abril de 2015
Ayer
Aún pasa la nada que no pasaAún, a pesar de tantos aunque
Aunque se evapore entre vidrios, espejos
Un reflejo inconexo con tu centro
¿Dónde estás?
No. más bien,
Frente al espejo de tinieblas y vacío,
La pregunta es ¿Dónde estoy?
Ya está acabado. En la nada,
que obviamente no pasa
Pero pasa porque
no está
21 de octubre de 2014
Campo de pulpos
La mañana que desperté con un pulpo sobre el corazón, fue la misma mañana en la que amaneció octubre retrógrado con sus angustias y sus simulacros de evacuación.Recuerdo aquel domingo posesivo. El pulpo se aferraba a mi corazón y yo me aferraba a una memoria que conmovía mi alma. Lo amargo de la soledad sólo se disimula con café, así que corrí por mi taza en la que yace toda la flora de mis mejores historias y en medio de un sorbo, apareció sorpresivo el relámpago de todas las ausencias.
Frente a la ventana de persianas doradas, con mi café vanguardista entre mis manos, repasé mi monólogo más sombrío, el discurso más verdadero en el que pido paz incesantemente, porque en este espacio vacío sólo tengo la tristeza como tiro en pecho, sólo tengo el silencio como basura en el ojo y la soledad como callosidad en los dedos.
Todo es tan sensible en este punto. ¡Dame paz! y no aprietes tanto el corazón, por favor.
4 de julio de 2014
Dijo el gato
Cuando uno silencia el grito surgen unas cuantas vertiendes. Puntos inconclusos, sin direcciones ni caminos concretos. Uno es lo que elige, por eso siempre nos obligan a elegir, sólo para cumplir con el principio de la existencia. Pero a veces la situación se torna radical. Por eso, en esos casos, prefiero ser a medias ya que las opciones polarizadas desgastan.
Así me desvanezco, mientras controlo mi mirada junto al lenguaje corporal aguantado.
Hay opciones. Siempre las hay. Quizás la más aceptable ante el abismo es simplemente la de no pertenecer ni permanecer. Ser fugaz y responder poéticamente a las ganas de huir.
Alejarse. Alejarse antagónicamente. Alejarse de todo y de nada, y allí es cuando tu existencia da un salto por la duda eterna: Si todo y nada es lo mismo ¿de qué te alejas, qué es todo y qué es nada? En ese caso, existimos y no. Fluye y no, pero ¿qué es lo que fluye?
Así me desvanezco, mientras controlo mi mirada junto al lenguaje corporal aguantado.
Hay opciones. Siempre las hay. Quizás la más aceptable ante el abismo es simplemente la de no pertenecer ni permanecer. Ser fugaz y responder poéticamente a las ganas de huir.
Alejarse. Alejarse antagónicamente. Alejarse de todo y de nada, y allí es cuando tu existencia da un salto por la duda eterna: Si todo y nada es lo mismo ¿de qué te alejas, qué es todo y qué es nada? En ese caso, existimos y no. Fluye y no, pero ¿qué es lo que fluye?
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