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19 de diciembre de 2014

Pimienta, miel y honor

A quiénes les seguimos siendo fieles en silencio, aún en la oscuridad, sin mencionar nombres ni porqués, ni fechas ni pasado, aún enterrado, muerto, ausente.

A quiénes les seguimos siendo fieles por recuerdos, en recuerdos, honores rotos, grandes honores. En manchas, huellas, borrones, espacios no tan vacíos, memorias en todo lo alto aún después de derrotas, batallas, guerras, derrumbes, avalanchas de nieve, calles rotas.

A quiénes les somos fieles aún en soledades filosas, en compañías de Olimpo, en la calle vacía, sola, apartada, aún siendo nada, siendo tan solo nada.

A quiénes les seguimos siendo fieles en cada costumbre adoptada, manía, gusto, tacto que se eriza, sonido que retumba el alma y despierta fantasmas...

Fantasmas a los que les seguimos siendo fieles, en silencio, fieles siempre.

21 de octubre de 2014

Campo de pulpos

La mañana que desperté con un pulpo sobre el corazón, fue la misma mañana en la que amaneció octubre retrógrado con sus angustias y sus simulacros de evacuación.

Recuerdo aquel domingo posesivo. El pulpo se aferraba a mi corazón y yo me aferraba a una memoria que conmovía mi alma. Lo amargo de la soledad sólo se disimula con café, así que corrí por mi taza en la que yace toda la flora de mis mejores historias y en medio de un sorbo, apareció sorpresivo el relámpago de todas las ausencias.

Frente a la ventana de persianas doradas, con mi café vanguardista entre mis manos, repasé mi monólogo más sombrío, el discurso más verdadero en el que pido paz incesantemente, porque en este espacio vacío sólo tengo la tristeza como tiro en pecho, sólo tengo el silencio como basura en el ojo y la soledad como callosidad en los dedos.

Todo es tan sensible en este punto. ¡Dame paz! y no aprietes tanto el corazón, por favor.

6 de diciembre de 2010

Algo distinto

A veces hablo sin pensar ¿O pienso sin hablar? para serles sincera, las dos; también estoy segura de hablar cuando callo, ¿Por qué?, porque mi imaginación es inmensa y nunca se queda quieta, hablo en mi mente y hablo conmigo misma...

Puedo enojarme cuando sueño 
y llorar cuando fantaseo 
SOY LIBRE.

No estoy segura de ser normal, pero si vienen a criticarme por eso yo sencillamente me rio de ellos por ser todos iguales. ¿Por qué tanta critica hacia lo diferente?; si todos somos únicos por qué deberiamos de pensar, hacer y ser todos iguales y siempre lo mismo, la originalidad da más entusiasmo ¿o no?.

Soy coleccionista de miradas, de sonrisas y de recuerdos; y puedo ser muy vulnerable al llanto, a la risa y a amar; además, siempre tengo presente que no todos los cambios son para bien...

Recuerdo recuerdos inrecordables que sólo recuerdo cuando no estoy recordando nada.

Un consejo: Mantén siempre la cabeza en alto, así no te perderás de nada y no te tomarán por sorpresa, y cada vez que te caigas tendrás una oportunidad para levantarte, y no importa cuantas veces tengas que hacerlo, sólo hazlo y triunfarás; si fracasas y no haces nada para repararlo recuerda que fue decisión tuya.