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3 de julio de 2014

Podría intoxicar


















Podría estar causando algún daño sin querer
Podría estar generando una explosión a distancia
sin saberlo o sin querer saber
Ser responsable y aún así no ser culpable de la culpa en sí

Si hay cosas que no puedo dar
Qué puedo hacer
Qué esfuerzo, grande o pequeño
si quizás ni siquiera quiero

Podría estar produciendo muerte
Podría estar entre algún nudo, asfixiando 
Todo eso lo podría estar haciendo el silencio
Todo mis manos que no tocan nada.. 

No quiero ser granada
Sólo ser yo.. 
así...
dispersa.

Podría alejarme o mirar hacia otro lado
seguir siendo el mismo pensamiento corrosivo
O tal vez podría salvarte 
romper el cajón y decir alguna palabra

Intentar no hacerlo inconcluso
Intentar la correcta dirección
Intentar la claridad
Pero nada hago y el ave sólo muere. 


1 de junio de 2013

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No hay nada, lo sé
No hay nada más allá
Aunque sé
Lo hay de todo

Lo fugaz, aquello que vuela y con una fuerza fuera de lo convencional, lo natural, burla la gravedad.
Aquella la que nos ata, la que nos limita y hace más fuerte la caída.

A dónde vamos, si todos somos moléculas. Cuál es el asilo para los desesperados, ¿Es posible el exilio? O grata la pérdida, la derrota..El tiempo como mismísimo invento nuestro, nos ahorca. Se apaga, y nos acaba, pero siempre apaga primero las ganas.. La mirada.

Cuántas veces observamos con la mirada cristalizada y la sangre congelada, y los sueños sosteniendo una granada a punto de explotar, de el seguro quitar.

Y ni hablar de la agonía que sufre cada nervio y cada arteria al ver circular gas y Napalm, hasta que la bombona se averíe y la decrepitud de la sonrisa se vuelve valiente para mostrar su esquelético físico. Pero aún así, todos se mienten y tras los lentes de la agonía vemos todo normal, hasta dar por costumbre la exacerbada rutina de mentir, adulando a la fantasía para que deje de brillar y hasta morir desangrados por palabras de púas, indiferencia de hojillas clavadas en las venas.

¡Claro! Muriendo con la inseparable excusa de la felicidad, de que todo va bien... Arrodillados ante los textos sagrados y la moral.

No hay más que todo. 

12 de diciembre de 2010

Cada lágrima origina cicatrices en mi piel.

¿Dónde quedaron aquellas hojas en las cuales escribía cualquier tontería, canciones, notas, dibujos...?, ¿A dónde se fueron, y quién se las llevó?.. No creo que te las hayas quedado, no creo después de todo, las debiste haber tirado a la basura, como a todo y a todos.. No tienes sentimientos.

Todo se acaba y no queda más que recordar ¿Cierto?; pues como ley, te recuerdo todos los días.

Me da miedo estar sin ti,  eras el único que estaba conmigo cuando me sentaba a llorar, sea que te haya importado o no, allí estabas, conmigo.. Y ahora, no estás.. Como te echo de menos y que mal me siento cuando al mirar a mis lados tú no estás, me entra desesperación porque te quiero encontrar.. Extraño tenerte a mi lado, contar contigo, hablarte, jugar con tu cabello... Y tu presencia... Pensar en aquellos recuerdos en donde tu presencia siempre está, recordar que me sentaba a tu lado a hablar y a dibujar.. Momentos gratos que no me causan más que un nudo en la garganta, y las ganas de llorar.. No estás y no puedo hacer más nada, me siento como un náugrafo, tan perdida, tan indefensa...

Me parte el alma lo que eramos y hoy desapareció, solíamos pasar las mañanas juntos, solíamos ser amigos... Pero todo cambia y el tiempo no perdona. Confundo el presente con lo que solíamos ser, confundo las miradas, las sonrisas y tu nombre... Pero ¿Por qué no pudieron quedarse esos momentos?, ¿Por qué se marcharon y dejaron el vacío, por qué cambió todo?.. ¿Por qué tu indiferencia?.

Odio aquellas noches en las que siento la necesidad de arrancarme la piel, de quitarme el alma... Sé que no puedo más.. El dolor es abrumador y las lágrimas queman mis mejillas. Pude haber elegido no sentir esto, pude haberlo hecho, pero sólo antes de haberte conocido... Y ahora ya es tarde.

Lo siento, pero no puedo evitar lo que siento, la explosión que siento dentro.. Ya la almohada se canso de mí, y odio oírla decir que pare de llorar.

Y ahora no me queda más que sentarme y agarrar todas esas fotos, todas las cartas y el resto de hojas dónde escribíamos y dibujabamos juntos ,y guardarlas en un baúl.. Y si, porque me considero una coleccionista de recuerdos, además ¿Cómo sacar de la historia aquellas cosas que fueron base de felicidad.. de momentos únicos y que no vuelven más?, No se puede..

Ya no se puede nada, más nada que extrañar y mientras lloro recuerdo cada uno de tus gestos, tu sonrisa, y me rio sola..como una loca. Llevo el pasado de la mano para intentar ser feliz como lo era antes.. Vivo de recuerdos intentando traerte de nuevo a la realidad, pero sólo son recuerdos. 

Recuerdo que solía sonreír cuando te miraba, pero ahora sólo me quedan las ganas de llorar, llorar hasta no poder respirar. Date cuenta que te extraño.